O en el vino está la verdad.La Rioja, la única tierra con nombre de vino es lo más parecido a un oasis después de atravesar el secano de Castilla.Es allí a donde he viajado por segundo año consecutivo para participar en una comida organizada por Manu en la impresionante y ultramoderna bodega que dirige con maestría en el precioso pueblo de Ollauri. La bonita amistad vasco-riojana-gallega que surgió en el Tour de Flandes 2009 ha tenido continuidad hasta hoy y cada año se ha ido arrimando más gente a su calor.Tras compartir pedaladas y carreteras con la preciosa subida al Alto de Herrera, compartimos mesa, mantel, vino, objetivos cumplidos y sueños. Y el próximo sueño de nuestra particular y variopinta cofradía del pavé será la “Paris Roubaix cyclo 2012”, no podía ser de otra manera, quiero volver a sentir la dulce tortura del adoquín en mi cuerpo y experimentar que a veces el infierno conduce al paraíso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario